viernes, 24 de octubre de 2014

Azul

Recuerdo la última vez que, amándote, te vi. Y ahora no capto más que eso; vestigios; el silencio. ¿Y queda amparo? No lo sé. No podría estar seguro. Mi alma no repara en sensaciones ya. Oportunidades no boto. ¿Y hay más? Han pasado cincuenta, cien años, y más. El liberalismo avanza, siguen naciendo niños. ¿Hasta dónde lleva la cultura, y hasta dónde la individualidad?  Hasta qué punto son singulares: este momento, Cala, mi corazón: yo, encasillado en  #1026. Yo, sintiendo océanos en la ciudad, inmerso cual obrera en colmena. Y: ¿hasta qué punto lejos fuera de aquí puedo llegar?
Kiltro y la Pía, tan dulces. Antonio, tan de verdad. Pueden erigirse ellos, singulares, cual en el océano picos de hielo, y no dejarse abrumar por la totalidad.

Murmullos. ¿Qué siento? Mi largo aliento. Y una conocida dulce voz. ¿Puede haber más? Puertas se cierran, manillas suenan. ¿Cuál es la medida de la posibilidad? Callar. Al momento dejar hablar. Y qué escucho. Vacíos. Arrullos. Semáforos en rojo. Y veo, por la  ventana: ciclistas; hombres dubitantes. Tintineo: semáforos en verde; semáforos en rojo. Sí y no. ¿Cuál es la distinción? Tomas de agua. Prostitutas de piernas infinitas. El chirrear de la puerta en la otra habitación. Hay cosas que no entiendo: es cierto. Hay tanto que no veo, también. Tanto polvo, tanto auge, tanta discusión. Luces y sombras. Y yo aquí, compacto, cual polilla ansiosa de calor. Acostado, esperando mundos. Acostado intentando del momento captar la canción. ¿Es la misma que es la mía o hay destono? ¿Hay algo que cubrir con pasión? Una sirena. Una estrella. Conjunto de edificios cual atolón. ¿Coincide mi roja entraña con la situación? Hay fricción. Hay recuerdos. Hidrantes; cloacas aullantes. ¿Y qué hay bajo el galpón? Mundos  enteros: más completos que cualquier canción. Y grafitis; los restos de ron. Mi habitáculo ahora: de un extraño la habitación. Y hay fotos enmarcadas. Y pasa frente mío el autobús. ¿Quiénes irán dentro? ¿Y cuántas veces ellos he sido yo? Y mi ropa. Mis colores. Mis reflexiones. Una voz por altoparlante que no es la mía. ¿A dónde apunta mi canto ahora en la vida? Y quién soy yo. 

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