viernes, 15 de agosto de 2014

De mi alma el frágil tamiz

Hay tanto
para mi relevante.
Hay tanto
de lo que soy capaz.
¿Por qué me dejas
ajetreado
antre gorgojos
y no me permites
respirar?

Tánatos
Odín
Neptuno
Heros:
¿por qué no me alejan de las ilusiones
y el camélido de hiel alejan;
antifaz?

Jesús:
yo que te he abandonado:
¿dejas ante mí relámpagos
de viscodidad?

No puedo arrastrarme:
del pasado el chisme
alejar.
Y que llega y que llega
la misma nota
del xilófono:
un do
un do
un do.

¿Hay algo más?

Telarañas del recuerdo
Islas del pesar
la labia de mi eterna alteridad
tú: amor mío
yo: el que ante la queja ha de callar.

viernes, 1 de agosto de 2014

« Y había logrado en efecto muy a menudo ser juiciosa. Había logrado adaptar su propio vehemente amor al amor mediocre y limitado de los otros. Temblando de ternura y de verdad a menudo logró sonreír,  frívolamente, para no espantar aquel poquito amor que venía a su encuentro. Porque el no amarlos demasiado sea tal vez la mejor prueba de amor que se pueda dar a ciertos seres, en ciertas ocasiones.
      ¿ Es que todos los que han nacido para amar viven así como ella vivió?, ¿ahogando minuto a minuto lo más vital dentro de sí? »
                                                                                              M. L. Bombal.